Climatización Eficiente, Construcciones bioclimáticas, Energías Renovables, Español, Mantenimiento, Paisajismo

Pequeños pasos que marcan la diferencia

En Terravita trabajamos con conciencia positiva, tratando de minimizar el impacto medioambiental en cada uno de nuestros actos. No somos perfectos en absoluto y nos queda un largo camino, pero caminamos en buena dirección. Y en esa andadura hemos asumido la misma responsabilidad dentro de nuestra sede. Las empresas debemos dar ejemplo, no se trata de producir y generar, se trata de trabajar en sintonía con nuestro entorno, respetando nuestros recursos y creciendo con armonía y cuidado. Nos hemos dado cuenta de que las actuaciones individuales fomentan los cambios grupales, y que de nada sirve esperar a que otros lo hagan. Vivimos muy deprisa y tendemos a culpar al entorno, la clase política o la falta de tiempo, para no actuar correctamente en nuestro día a día, no sólo en nuestra casa, sino también en el lugar donde pasamos tantas horas, nuestro lugar de trabajo. La buena noticia es que se puede hacer. Sólo hay que querer hacerlo. Así, en el marco interno y día a día de Terravita, la responsabilidad y política medioambiental están cada vez más afianzadas. Comprobamos cada día como la ilusión, ganas y pequeños esfuerzos para cuidar nuestro entorno, marcan una gran diferencia. Y producen, además de satisfacción y tranquilidad, unos efectos muy positivos. Se trata de re-educarnos y colaborar para difundir estos cambios, a nivel interno con todo nuestro equipo y también en la forma de trabajar y comunicarnos con nuestros clientes. Dentro de estos gestos sostenibles hemos incorporado cosas sencillas como un estricto reciclaje, que además del convencional de plástico, papel, vidrio y orgánico, incluya un depósito para baterías y pilas dentro de la empresa. El uso de papel reciclado, vehículos híbridos y un vehículo 100 por 100 eléctrico, con un cargador disponible en la empresa para los coches de nuestros visitantes. También la limpieza de nuestras instalaciones con productos ecológicos, el ahorro del agua y el consumo de energías limpias (molino de viento, placas solares). Hasta llevar nuestra comida diaria en envases de cristal, sin menaje de plástico en nuestra cocina. Además este año incorporaremos un nuevo proyecto de bicicletas eléctricas para el equipo que vive cerca de la sede, minimizando el impacto ambiental de venir cada uno en su coche. Lo curioso y mágico de estos pequeños pasos es que aumentan la creatividad y entusiasmo, y cada año se van incorporando novedades que surgen de forma natural entre el equipo. Vamos sumando ideas, trabajando colaborativamente con este fin común, el cuidado de nuestro planeta. No hay excusas y no podemos esperar más. Todos tenemos que actuar. No se trata de grandes hazañas, sino de pequeños gestos que una vez nos hemos acostumbrado, no nos suponen gran esfuerzo y forman parte de nuestra vida. Como decía Teresa de Calcuta: “A veces sentimos que lo que hacemos es tan sólo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota”. Desde Terravita os invitamos a ser el motor del cambio.